¿ Qué es la danza cósmica ? 

Si un símbolo pudiera ampliamente expresar el espíritu del Tantra, ciertamente sería el de “Nataraja”, la imagen de Shiva danzando la Danza Cósmica.

Aldous Huxley eligió a Nataraja como símbolo a través del cual los caracteres de su novela “Isla” confrontan el sentido de la vida.

“Danzando en todos los mundos a la vez. Y ante todo en el mundo de la materia. Mira el gran ha lo redondo orlado con los símbolos del fuego, dentro del cual Dios está danzando. Es el soporte pa ra la naturaleza, para el mundo de la materia y la energía. Dentro de él, Shiva Nataraja danza la danza del ir y venir sin fin… Este es su “Liila”, su juego cósmico, jugando por amor al juego, como un niño. Pero este niño es el orden de las cosas. Sus juguetes son galaxias, su patio de juego es el espacio infinito, y entre dedo y dedo, cada intervalo es de millones de años luz.. Jugando entre las estrellas y dentro de los átomos. Pero también es un juego dentro de cada ser viviente, cada criatura sutil, cada niño, hombre y mujer.”

El Tantra representa el esfuerzo por penetrar en el eslabón místico entre lo finito y lo infinito, entre el individuo y el cosmos. Mientras para algunos, todo aquello que es espiritual parecería excluir todo aquello que es mundano, en el Tantra los dos son armoniosamente reconciliados. Iluminación espiritual y realización individual de una existencia significativa, son vistas como necesidades complementarias. Cada aspecto de la vida se convierte en una parte integral del Tantra, ya sea, comida y salud o filosofía y meditación. Al canalizarlos con conciencia apropiada, todo viene a ser parte del flujo hacia la perfección humana y la liberación espiritual.

Aún cuando algunos aspectos del Tantra deberían surgir natural y espontáneamente, lo vasto de su alcance y lo intrincado de sus prácticas hacen de él una ciencia formidable para dominar. Ciertamente su profundidad no puede ser expuesta en un libro, tal como los escritores más renombrados han reconocido. El Tantra es una ciencia que debe ser aprendida y practicada con la asistencia y guía de un preceptor espiritual que sea un maestro en sus prácticas y un guía amoroso.

 Según la experiencia de Ronald Fuchs, hay momentos que cuando sintonizaos con la Danza Macrocósmica de Shiva y Shakti, del masculino y femenino nos conduce a estados expandidos de consciencia y energía; nos abre el corazón a la dimensión del amor. 

Estos espacios trascendentales, inolvidables y muchas veces profundamente transformadores son enriquecedores. A través de las prácticas Tántricas desarrollamos la capacidad de acceder a estos espacios incorporando esta danza en la relación. El juego microcósmico se funde con el juego macrocósmico.