Lo que llamamos amor consciente es realmente un espectro completo de relaciones abarcando desde la tierra al cielo. En el nivel más terreno, el amor es atracción sexual.

Muchos de nosotros nos quedamos estancados aquí, porque nuestros condicionamientos han oprimido nuestra sexualidad con todo tipo de expectativas y represiones. Actualmente, el mayor problema con el amor sexual es que nunca termina. Únicamente si podemos aceptar este hecho podemos disfrutarlo …por lo que es; darle la bienvenida cuando ocurre y decirle adiós cuando ya no está.

Entonces, a medida que maduramos, podemos empezar a experimentar el amor que está más allá de la sexualidad y que rinde honor a la individualidad única del otro. Empezamos a entender que nuestra pareja a menudo funciona como un espejo, reflejando aspectos desconocidos de nuestro ser más profundo y dándonos apoyo para que nos volvamos un todo.
Este amor está basado en la libertad, no en la expectación o en la necesidad. Sus alas nos llevan cada vez más y más alto hacia el amor universal que lo experimenta todo como una unidad.