El Tantra siempre fascinó a Ronald Fuchs, en cuanto lo descubrió. El potencial de la energía sexual aplicado a todos los ámbitos de la vida, le llevó a conocer más profundamente el Tantra. «Lo supremo del Tantra es la visión peculiar tan distinta a otras con las cuales hemos crecido y educados», afirma Ronald. Son dos principios presentes en el universo; Shiva y Shakti (masculino y femenino) al juntarse como ofrenda genera luz, energía. Finalmente, ambas partes para hombre y mujer son bendecidos y empoderados.

 

 

El Tantra lo puedes vivir a todos los niveles en todos los ámbitos de tu vida.

 

 

El Tantra no es solo sexo, sino algo mucho más grande…

 

Se basa en la integración de lo masculino y femenino. Totalmente opuestos y complementarios. Si llevamos la integración macro cósmica a lo más corporal, nuestra energía es mucho más equilibrada.

 

Básicamente, trata del cuidado de la pareja, mantener y potenciar la vibración de las energías. La esencia femenina y masculina son diferentes y se ofrece de forma distinta. Se busca, por tanto, la polarización. 

 

 A la hora de la integración o en el ofrecimiento es donde la esencia en el caso del hombre pasa por la presencia: ofrece lo masculino a través de la presencia y la mujer a través de la disponibilidad. Es como una ecuación, a mayor presencia, mayor disponibilidad. A mayor disponibilidad, mayor presencia. Es un trabajo en ambos sentidos. 

 

El Tantra es un camino antiguo de miles de años pero ahora más que nunca adquiere sentido. La relación de hombres y mujeres en su ámbito personal con sus hijos necesitan dar un paso adelante y entrar en algo más libre, más natural. Salir de la dinámica de la co-dependencia para entrar en una relación más libre, más sana. Una relación basada en la honestidad, autenticidad…La relación Tántrica crea una práctica de generar energía. 

 

En los Cursos de Tantra se aprende un aspecto importante como es, por ejemplo, la sanación. Aprendemos a ofrecernos de forma correcta para potenciar nuestra energía y sanar. Prácticas, ejercicios para ejercitar el ofrecimiento, así como familiarizarnos con la energía generada. La experiencia es muy profunda. Se entra en espacios de energía y amor muy mágicos. Se trata de una experiencia inolvidable.