Para conocer más a fondo los entresijos de una experiencia Tántrica, quizás sea bueno preguntarse: ¿y cómo es el día a día de una persona que practica el Tantra ?. El día a día se va construyendo en base a la presencia, a lograr estar presentes. Se trata de respirar sintiendo que respiramos, caminar, mirar los objetos que nos rodean. Sentir que esos objetos están ahí, que nos esperan. Salir del automatismo, oler el café, la ducha caliente que cae sobre la piel…

 

Si tu vida es plena no hay nada más que esperar, todo está ya aquí y ahora.

 

Una experiencia Tántrica es estar presente en cada pequeño instante para experimentarlo todo al máximo y evitar que la mente se pierda en las inseguridades propias del ego. ¿ Estoy guapo/a ? ¿ Me sudarán las manos ? ¿ Lo estaré haciendo bien ?. Si te concentras en la caricia y dejas un lado a ti mismo, es decir a la persona que caricia, la atención plena cobra una importancia maravillosa. Atención plena. Fuera Egos. Problemas fuera. Prisas fuera. Desde luego poder trabajar sexualmente todo el cuerpo, sin focalizar necesariamente los genitales, libera presión. 

 

Te invitamos a sentarte con tu pareja, frente a frente, tomaros de las manos, miraros a los ojos y respirar coordinados: expira e inspira….Conectaréis energías y lograréis la tan buscada armonía. 

 

Una de las claves del tantrismo sexual: la comunicación. Hay que escucharse. Hay que expresar lo que sentimos, sea verbalmente o no (atención plena, autoaceptación, comunicación, control de la energía y la tensión sexual, ausencia de prisas…)

 

A veces, el egocentrismo nos impide vivir nuestras relaciones de forma plena, tranquila, más generosa y espiritual. Hay que vivirlo, experimentar…