Por su experiencia, Ronald Fuchs, maestro del Tantra, nos explica que el tema de relaciones interesa mucho más a la mujer o a no ser que el hombre esté harto de sufrir y que quiera resolver esa parte de su vida. El anhelo de lo feminino es el anhelo del amor. En la medida que la mujer conecta con lo femenino le interesará las relaciones. El masculino, en cambio, es el anhelo de la libertad.

 

El tema de las relaciones es muy recurrente hoy en día porque estamos en un momento en el que éstas son caóticas porque todo lo que ha funcionado como dinámica de relación en el pasado ya no sirve. Hemos evolucionado. Ahora estamos en el medio, es decir, todavía aprendiendo en el camino hacia la luz. No es una dinámica satisfactoria. Hay mucha confusión. Es un momento de transición.

 

La esencia de las relaciones que deben evolucionar es la dependencia o co-dependencia, afirma Ronald Fuchs. Lo que ha existo durante años son aquellos roles de patriarcado. Durante estos siglos de patriarcado donde el hombre ha tenido ese rol del poder, a pesar de que él también dependía de la mujer sin darse cuenta. Durante esa situación de poder y esclavitud, la mujer da el paso y decide empoderarse.

 

De esa dinámica, siempre en todos los sistemas de vida siempre es el femenino que siente el impulso de crecer. Porque el femenino, en la esencia del Tantra es energía y fuerza vital creativa. Sentirá el impulso de querer cambiar algo. Y eso es un impulso real. El hombre es consciencia. En la medida que está realizando su misión o propósito se siente cómodo y puede continuar así eternamente. La mujer no.

 

En la actualidad hay muchos lugares con esta dinámica de dependencia que continúa, por desgracia. Pero en el mundo más evolucionado esta dinámica ha cambiado. Ahora estamos viviendo la independencia. Sobre todo, la independencia de la mujer, así como un choque de energías neutras. 

 

Para entrar en contacto con su poder y ser independiente, la mujer se masculinizó y desarrolló su parte más masculina. Y esa fue la primera parte del proceso. Si la mujer se masculiniza el hombre tiene que feminizarse para que las energías se incorporen por igual. En toda relación tienen que coexistir las dos fuerzas equilibradas. Aquél hombre del pasado más básico para una mujer independizada no le ha funcionado. Han chocado. Todo ha sido un paso evolutivo. Hay algo que se perdió por el camino….

 

En el Tantra todo el trabajo o la visión que existe es la interacción de lo masculino y femenino.  Con neutralidad sexual no se genera energía de luz. Está ausente en las relaciones actuales. Hay un encuentro por igual y se genera una emoción, sentimiento que es muy transitorio. Por otro lado, hoy se percibe que las relaciones no son duraderas. Hay una interacción pero no hay una verdadera energía vibrante vital que despierte en los dos que el deseo perdure.  A pesar de ser tan antiguo, el Tantra es muy vigente.

 

Desde el encuentro o danza se genera una energía vital y desde esa energía los dos son bendecidos en la relación. Es el paso hacia la evolución más Tántrica: la unión de ambas fuerzas: lo femenino y masculino.